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Para olvidar La pelota está en el fondo de las redes, los mexicanos corren hacia la esquina a festejar con el anotador Jaime Lozano. Es el 1-0 apenas al minuto ocho. Herbert ARLEY/Al Día
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Desastroso inicio
Errores de los primeros diez minutos nos tienen de nuevo cuesta arriba en el arranque de una fase eliminatoria Antonio ALFARO
El juego estaba por iniciar cuando un gesto de Wálter Centeno alimentaba las mejores esperanzas. "¡Hay que caerles encima, no dejarlos salir!, parecía decir el Paté a sus compañeros, a juzgar por los ademanes con sus manos, como un gato cuando va sobre su presa, con los dedos abiertos cual garras.
Bastaron diez minutos, sin embargo, para sentir que era el juego del gato contra el ratón. Y que Costa Rica era el ratón. Sin la pelota. Con el 0-2 adentro. Abandonada a infructuosos esfuerzos individuales.
Qué contraste con la euforia de los instantes previos al pitazo inicial: la Tricolor había ganado la rifa del campo -¡aún mejor!- y escogió jugar el primer tiempo con viento a favor, confirmación de las mejores intenciones ofensivas para el inicio. Suele ocurrir que los equipos elijan lo mejor para el segundo tiempo, pero la Tricolor tenía ganas de hacerse sentir desde el arranque. A favor estaba la afición, el viento y la estrategia; en contra, lo insospechado. Costosos erroresCosta Rica no retenía la pelota, Jafet y Centeno no aparecían, México entraba a placer abriendo el campo, Mesén se quedaba plantado ante un tiro libre lejano (0-1 al minuto ocho), fallaba la marca en el centro al segundo palo (0-2 al minuto nueve), Javier Lozano, autor de los dos tantos, celebraba con un dedo en su boca, pidiéndole silencio a todo el Ricardo Saprissa. No podía ser peor.
Con el orgullo herido y sin nada que perder, por fin algo hizo la Tricolor. Apareció uno que otro pase, hasta entonces desconocidos por los ticos y la afición se solidarizó con el ¡sí se puede, sí se puede!
Al fin conocimos al "Conejo" Pérez, el arquero mexicano, al que por fortuna le falló el brinco, ante el tiro de esquina que cayó como del cielo a los pies de Wanchope, apenas para empujarla y devolver la esperanza. Empuje y empuje Los nuevos bríos después del descanso, el ingreso de cambio de Carlos Hernández (a gusto de este mortal debió ser titular), la disposición de Centeno para -ahora sí- ir, pedirla y darla, tomar la batuta en el centro y correr a los costados si fuera necesario, le dieron a Costa Rica el dominio.
Empuje que empuje, Costa Rica tuvo la pelota, el dominio, pero no las ocasiones claras de gol; quién puede negarle al técnico mexicano Lavolpe que los mano a mano con el guardameta se dieron en el área tica y no en la de México; de no ser por Mesén -ahora sí- la esperanza habría muerto mucho antes del minuto 93. Con tres achiques salvadores, sumados a otro del primer tiempo, el guardameta mantuvo con vida a la Tricolor -o prolongó la agonía, según quiera verse-.
Pelotazos hacia Wanchope, a ver si el rebote nos favorecía; intentos en vano de ingresar al área con paredes cortas ante un muro defensivo mexicano comandado por Rafael Márquez, el ingreso de Alonso Solís, el de Fonseca, el empuje de los jugadores, de la afición... nada alcanzó. Ni las intenciones reflejadas en Centeno, ni el viento a favor.
Síntesis
Costa Rica 2
México 1
O. Pérez, R. Márquez, H. Sánchez, C. Salcido, S. Carmona, J. Lozano, P. Pardo, A. Naelson, F. Fonseca, J. Borguetti, C. Blanco. D.T.: Ricardo Lavolpe.
A. Mesén, L. Marín, P. Chinchilla, H. Wallace, L. González, C. Montero, J.L. López, W. Centeno, J. Soto (C. Hernández al 45), R. Gómez, P. Wanchope. D.T.: Jorge Luis Pinto.
Goles: 0-1, J. Lozano al 8. 0-2, J. Lozano al 9. 1-2, P. Wanchope al 37.
Estadio: Ricardo Saprissa. Hora: 8 p.m.
Árbitro: Carlos Batres (Guatemala).
Amarillas: J. Soto (C.R.). P. Pardo (M).
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