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Lucía y Joaquín Galán fueron el mejor regalo que muchas parejas se dieron este Día de los Enamorados. Los argentinos hicieron anoche un recorrido por sus 20 años de carrera. Rafael Pacheco/Al Día
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Pleito en San Valentín
Pimpinela no solo ofreció un concierto, sino también una obra de teatro Isaac LOBO ilobo@aldia.co.cr
Más allá de peluches, corazones de chocolate y tarjetitas con chanchitos de mejillas rosadas, Pimpinela celebró de otra manera el el Día de los Enamorados con su canciones de amor real, con temas viscerales, de pleitos, infidelidades y reproches.
Lucía y Joaquín Galán, además de regalarles a los enamorados sus buenas voces y talento reconocido, montaron su teatro musical e hicieron recordar el pasado al público que llegó anoche al Planet Mall.
Los hermanos Galán interpretaron los éxitos que los hicieron grandes, en un ambiente íntimo, bajo la luz de las velas e imágenes con sabor a biografía.
Los argentinos se pelearon, hicieron un duelo vocal, actuaron, dominaron el escenario y lograron grandes aplausos del público, el cual se sabía todas sus canciones. EncantaronEn encargado de abrir el concierto fue el solista Wílliam Portuguez, que a pesar de su inexperiencia se echó a la gente al bolsillo. El muchacho canta bien.
Con una copa de vino, las piezas de Pimpinela se degustaron aún mejor y así el encuentro entre los artistas y sus seguidores ticos fue un éxito, no fue una cita a ciegas, todos sabían a lo qué llegaban.
"Estamos felices de encontrarnos con ustedes de nuevo, en dos horas haremos un resumen de nuestros veinte años de carrera, no será fácil, pero trataremos de lograrlo", comentó Joaquín, quien salió a escena con su hermana a las 8:15 p.m.
En seguida se proyectó en una pantalla gigante fotos en blanco y negro, las cuales Joaquín y Lucía comentaban, sentados en una especie de camerino -para cada uno- uno a la izquierda y otro a la derecha.
El humor también estuvo presente y el efecto de inyectar novedad se logró muy bien. Al concluir cada episodio, ellos entonaban sus piezas.
Los dos vestidos de negro, él elegante y formal, con saco, ella con un conjunto de lentejuelas, que competía con sus rojizas melenas cantaron temas como "Mañana", "Nunca más", "Valiente".
Pero los más aplaudidos fueron "Olvídame y pega la vuelta" y "A esa" que el público cantó de principio a fin.
El Planet Mall lució repleto, no cabía un alma y para sorpresa de todos, la mayoría eran jóvenes.
Las canciones siguieron, el viaje en el tiempo llegó a su fin, pero Pimpinela logró no solo cantar como nunca, sino que supo divertir al público con sus actuaciones. Definitivamente un Óscar para Pimpinela.
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