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Dádivas El sacerdote Enrique Delgado, de acuerdo con el tribunal, hizo pagos a jóvenes de entre ¢30 mil y ¢40 mil por semana, "sin otro oficio que para acompañarlo". Abelardo FONSECA/Al Día
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Tribunal creyó a víctimas
Caso del padre Enrique Delgado Rodolfo MARTÍN rmartin@aldia.co.cr
El Tribunal de Juicio de Alajuela que sentenció al padre Enrique Delgado, les creyó a las víctimas.
Lo anterior, unido a otros elementos que también fueron ofrecidos y valorados por los jueces, fundamentó la sentencia contra el padre Delgado a 21 años de cárcel por abusos sexuales.
El religioso guarda prisión en la Unidad de Admisión de La Marina, en San Carlos, luego de que el jueves -durante la lectura del por tanto de la sentencia- el Tribunal le impuso seis meses de prisión preventiva.
Delgado fue sentenciado tras ser hallado culpable de seis delitos de abusos sexuales contra tres menores.
Delgado, excanciller de la Iglesia católica en Alajuela, fue muy conocido por celebrar la solemne Hora Santa, que se transmitía por televisión los jueves por la noche. Además, por la radio hizo una emisión diaria del Santo Rosario y estuvo involucrado en obras sociales bajo sus programas "El Corazón de María" y "El Corazón de Jesús".
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Cumple medida En el Centro Penitenciario La Marina, en San Carlos, el padre Enrique Delgado cumplirá los próximos seis meses de prisión preventiva dictados en su contra, mientras la defensa estudia la sentencia de 21 años de cárcel, por haber abusado sexualmente de tres menores. Archivo/Al Día
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Además, trabajaba para el Centro Diocesano de Pastoral, en La Garita de Alajuela, donde, a criterio del Tribunal, ocurrieron los delitos de abusos, debido, entre otros factores, a su tendencia homoxesual Crédito a las denunciasLos testimonios de las víctimas fueron de "crédito" para el Tribunal no solo acerca de cuándo, cómo y dónde sufrieron los abusos, sino sobre cuál fue el tipo de relación que mantuvieron con el religioso y el ambiente que los rodeó.
El Tribunal de Juicio de Alajuela estuvo conformado por Luis Aguilar, Rodrigo Carmona y Sandra Zúñiga.
Uno de los testimonios se dio por careo, calificado como de "apabullante" a favor del ofendido (ver recuadro ajunto).
El juez Aguilar, quien presidió, explicó que los testimonios de las víctimas fueron hechas "en forma categórica, adornadas con una fluidez, con una coherencia, con una espontaneidad y con una afectación que no dejaron lugar a dudas al Tribunal que fueron hechas con mucha sinceridad".
Esto se dio en especial al narrar los abusos sufridos, los cuales, como es conocido, ocurren "en la clandestinidad", para que no haya "terceros" que puedan testimoniar en su contra.
El juez Aguilar reiteró que ese "crédito" que se le otorga a los testigos no solo es "por lo que ellos afirmaron, sino también por el cúmulo de circunstancias alrededor de las cuales estos hechos se realizaron".
El Tribunal detectó y probó la "existencia de una relación interpersonal muy estrecha del encartado con los ofendidos".
Los jueces comprobaron que las víctimas conocían al sacerdote, que visitaban la "Casa del Clero" y que algunas veces trabajaron como saloneros.
Según el tribunal, los ofendidos estuvieron en la vivienda de Delgado, que recibieron invitaciones para que lo acompañaran a actividades religiosas, o bien para ir a comer pollo o chicharrones.
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No asistirá El padre Enrique Delgado no asistirá mañana al Tribunal de Alajuela para escuchar la sentencia dictada en su contra, confirmó el abogado, Rafael Gairaud (izquierda). Archivo/Grupo NaciónAl Día
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Merced a esta relación, sostiene el tribunal, Delgado les dio regalos a algunos menores, en especial, dinero en efectivo para satisfacer deseos como plata para comprar zapatos de fútbol, una motocicleta y un automóvil. Si no hubiese andado...El Tribunal cuestionó los argumentos del cura, como que las visitas eran ocasionales.
Los jueces advirtieron: "Algo tuvo que haber visto el señor obispo (José Rafael Barquero, de Alajuela) para que tomara semejante decisión (prohibir la contratación de menores de edad).
En una de las audiencias se llegó a mencionar unos 10 nombres distintos de jóvenes
El juez Aguilar reveló dos testimonios.
Uno, el de una empleada, que describió la presencia de los jóvenes en la Casa del Clero como "un montón de vagos que llegaban para que el padre les diera plata".
Otro, el de una propia testigo, que dijo que, "si el padre no hubiera andado con esos menores jóvenes, no hubiera estado en esos problemas".
Fiinalmente, el tribunal descartó que la denuncia en contra del sacerdote, como lo afirmó, hubiera obedecido a una artimaña montada por la madre de dos de los menores.
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Juez Lic. Luis Aguilar, presidente del tribunal. Abelardo Fonseca/Al Día
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Jueces rechazan persecución
A criterio del Tribunal de Juicio de Alajuela, en la causa contra el padre Enrique Delgado no "es dable hablar de persecución contra la Iglesia por informar sobre hechos irregulares de algunos de sus miembros, máxime si algunos están sujetos a la investigación judicial".
El presidente del tribunal, Luis Aguilar, expresó lo siguiente el jueves, durante la comunicación del por tanto de la sentencia contra Delgado: "Una cosa es el credo y otra cosa son los mensajeros de ese credo. No siempre quien predica con entusiasmo hacia las alturas tratando de recoger lo mejor del rebaño que le ha sido encargado de dirigir, es también la misma persona que... ejecuta actos determinados en su vida privada".
"No porque se juzgue y se condene a un determinado miembro de la Iglesia católica nacional, ésta como institución va por ello a ser debilitada", señaló Aguilar en nombre del tribunal.
Y agregó que, en la medida en que una institución sea capaz de "sacudirse de ciertos problemas, en esa misma medida, para todos aquellos fieles devotos de ella, tendrá la esperanza y los bríos para entender y comprender que unos desvaríos de unos miembros no tienen por qué hacer sucumbir a la institución misma, ni tampoco a la fe de sus seguidores".
El careo
Un careo entre una de las víctimas y el sacerdote Enrique Delgado también fue pieza importante a tomar en cuenta por el Tribunal de Juicio de Alajuela, para creer en las manifestacidones de los ofendidos.
Luis Aguilar, en representación de sus compañeros de Tribunal, calificó la actuación de la víctima como "apabullante" y "demoledora"
aunque se trataba de un adolescente que se enfrentaba a una eminencia, a un teólogo.
Los jueces llegaron al convencimiento de que el discurso moral y religioso del muchacho fue el correcto, pues se limitó a exponer hechos ciertos que él mismo había vivido.
El sacerdote, según el juez Luis Aguilar, mientras tanto, no solo se habría notado titubeante, sino que también habría reconocido cosas a medias que, en un principio, rechazó de manera enfática.
Incluso, se mencionó que los menores tuvieron tan claro el panorama, que uno de ellos retó al abogado defensor a que le preguntara cualquier tipo de detalle.
Los jueces, además, censuraron una posible conducta del sacerdote, en el sentido de pretender "trastocar" valores para que las víctimas renunciaran a los suyos.
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