Merilyn Villalta miss Costa Rica 2002
No es obsesiva con el peso y vigila bien todo lo que come Gabriela Solano
Lo años no la tocan y aunque han pasado tres desde que Merilyn Villalta entregó la corona de Miss Costa Rica, se mantiene igual de bellísima y delgada.
La joven afirma que tener el título de belleza la obliga a mantener su imagen y verse bien.
No es una gran fanática del gimnasio, por eso solo de vez en cuando se anima a practicar "spinning".
Con la alimentación, ni hablar, ahí sí que anda con cuidadito y todos los días trata de comer en su casa.
El desayuno lo componen una taza de café y galletas (dulces o saladas), y el almuerzo y la cena arroz, carne y ensalada.
Para evitar rollitos, en lugar de "picar" entrecomidas, consume piña, mango y jocotes en una cantidad generosa, y bebe agua y solo frescos naturales.
Las bebidas gaseosas están fuera de su dieta y no fuma ni toma alcohol, aseguró la bella.
Entre risas acepta, apenada, que por lo menos una vez a la semana compra comida "chatarra".
Merilyn no está contra los tratamientos para quemar grasita, pues ella misma estuvo asistiendo a sesiones de mesoterapia hace cuatro meses.
Si últimamente la ha visto algo más "pechugona", es porque se hizo implantes de silicona hace tres meses; ahora luce muy orgullosa la talla 91 de busto, 62 de cintura y 92 de cadera.
Desde sus días de reina, se mantiene en el mismo peso (55 kilos) aunque debido a la operación subió un kilo y medio, que ni se le nota.
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Revelaciones
Mucha agua
y comida casera
No "pica" nada
entre comidas
Muchas frutas y
no bebe alcoh ol
Hace ejercicio
de vez en cuando
Sonríe mucho y es positiva ante la vida
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