Grettel Alfaro, periodista
“A mis 45, me siento satisfecha” Gabriela Solano
Detrás del peinado impecable, el traje sastre y la necesaria seriedad que debe imprimirle a su rostro ante la cámara, hay una una mujer que sobresale por mirar la vida de frente y ser capaz de reírse de sí misma.
Grettel Alfaro, una señora de las cuatro décadas –como dice la famosa canción de Arjona– enfrenta confiada una nueva etapa en su vida, luego de un divorcio y asumir la dirección de dos proyectos televisivos, “Informe 11” y “Las Noticias”, de Repretel.
Pero ¿cómo lo hace? Aplica su receta personal: “Trato de trascender los problemas y aprender las lecciones que la vida me trae”, comenta la periodista, quien, además, acepta que no siempre lo consigue.
El reto profesional es mantener a flote dos proyectos tan distintos entre sí, lo que logra con creatividad y teniendo claro cuál es su público, sin perder de vista el inclemente “rating”.
“La presión es de un 1000 por ciento. El ‘rating’ es parte del trabajo; sin los números, no hay programa”, asegura.
Ella afirma haber alcanzado todas sus metas, entre estas, ser la directora de un noticiario (Noticias Repretel), aunque el gusto solo le duró dos meses.
El 9 de setiembre se anunció que ella y la codirectora Marcela Angulo se dividirían las funciones en el canal.
“No duró mucho la experiencia de la codirección, pero estoy satisfecha. La lección que me dejó es la de fluir con lo que la vida me trae, hay mucho que hacer y tengo mucho que dar. Estoy segura de que vendrán nuevas oportunidades”.
Esta periodista de armas tomar, no descarta aceptar el cargo de directora de un medio, si llegaran a ofrecérselo. Mientras tanto sus sueños no acaban. “Un programa de actualidad es lo que tengo en la mira”.
Se cura del corazón
Julie –como le dice su hermana para abreviarle el segundo nombre, Julieta–, ha tenido que enfrentar una fuerte decisión: el divorcio.
Hace nueve meses ella y Claudio Ansorena terminaron su matrimonio. Estuvieron juntos casi seis años.
“Aún estoy en el proceso de capullo. Tuve que meterme en mí misma para renovarme, y sigo en ello”, expresa sin ocultar que cada día se siente más “otra persona”.
Su familia y amigos han sido vitales en el periodo de recuperación.
“Me han ayudado a superar este momento tan doloroso y siempre ingrato para las dos partes”, afirmó con calma.
No es para menos, separarse de la persona con la que pensábamos que pasaríamos la vida entera no es un platillo fácil de digerir, pero si muy nutritivo.
“He podido redescubrirme. Volver los ojos hacia mí y entender que nada funciona si no estamos satisfechos con nosotros mismos”, asegura.
Sentirse dueña de su vida y destino, le ha infundido poder, lo que le da absoluta libertad.
Las experiencias pasadas no opacan las futuras. El amor no es un tema tabú y, con toda convicción, Grettel asegura que sigue creyendo en Cupido.
“Cómo no voy a creer en el amor, si es todo en la vida...Uno tiene que tener una actitud permanente de amarse a sí mismo y a los demás, eso es lo que nos da una razón para vivir”.
Toda su vida ha sido enamoradiza, ¿por qué habría de cambiar ahora?
“Mis amigas dicen que si me enamoro me pierden”.
¿Volvería a casarse? La respuesta, con una sonrisa no se hizo esperar.
“Pasemos a la próxima pregunta. Mejor no digo de esta agua no beberé”.
Nada de tristezas
A sus cuarenta y tantos encima, Grettel Julieta dice estar enamorada de la vida.
Todos los días le pone una sonrisa a su rostro con la firme convicción de no desperdiciar ningún segundo del reloj.
Hoy es una mujer más confiada, que dice lo que piensa, ama el yoga y pierde la paciencia cuando se siente cansada.
El paso de los años o las marcas que va dejando en el cuerpo y la vida, no le hacen mella.
“Hay que aprender a crecer con dignidad. Una amiga dice que un rostro sin arrugas es como un trozo de papel en el que no hay nada escrito”.
Para ella, la famosa crisis de los 40 todavía no ha llegado, ni tampoco le dedica tiempo a este detalle. Es mejor sustituir esos pensamientos por otros más dulces; sus hijos por ejemplo, quienes son capaces de hacer que su voz suene dulce con solo pronunciar sus nombres: Adriana, Alejandro y Valeria.
A la vida, nada tiene que reclamarle. Recordar su infancia junto a sus amigos del barrio Tena, en Escazú, o pensar en la adolescente rebelde, la hacen reír sin parar. Su filosofía de vida (disfrutar de lo que hace sin pensar en el mañana) la mantiene joven y cada día un poquito más feliz.
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De cerca
¿Qué ve en un hombre?: Los ojos y las manos.
¿Cómo fue el primer beso?: “Me encantó”.
¿Es de relaciones largas?: “Para mí duran lo que duran”.
¿Si se pegara el “gordo”?: Me dejaría unos milloncitos para vivir tranquila y crearía una fundación infantil.
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La quieren
Para sus amigos, Grettel es una buena jefa.
Djenane Villanueva. “Es apasionada. Sabe distinguir las ventajas comparativas de ella y de los que están a su alrededor”.
Alexis Rojas. “Es muy colaboradora, servicial, de buenos sentimientos y preocupada por los demás”.
Evelyn Fachler. “Se proyecta hacia adentro con la misma intensidad que lo hace hacia afuera. Su liderazgo se siente, pero no se impone”.
Abraham Rodríguez. “Es una de las jefas más solidarias, ella aboga siempre por el bienestar de sus subalternos”.
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Glenda Umaña la recuerda
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Glenda y Grettel son “compas”. Archivo.
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A Grettel Alfaro la conozco desde los tiempos de universidad. Siempre se destacó entre los demás estudiantes por su inteligencia, esfuerzo y dedicación.
Unos años después, Pilar Cisneros (codirectora de Telenoticias) me contrató para sustituirla en la edición meridiana del noticiario, pues ella tenía que encargarse de un nuevo programa: “En Vivo a las 5”.
Recuerdo que cuando nos encontrábamos en la sala de maquillaje del canal le encantaba opinar y recomendar distintos peinados y “looks”. En eso, ella ha sido siempre muy talentosa.
Grettel Alfaro es una mujer que toma decisiones y es súper ejecutiva; tiene una gran visión y capacidad para organizar.
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