San José Costa Rica. Edición del 22/abril/2007. Ir a Al Día
 

Arianna Fernández, Pintora

Éxtasis frente al lienzo

Neyssa M. Calvo Achoy

Cuando Arianna Fernández está frente al lienzo simplemente siente que está en éxtasis, pues a su alma la envuelve un sentimiento de admiración y alegría.

Para ella ver sus manos cubiertas de pintura es algo tan normal como conocer el mundo del teatro que se esconde detrás del telón.

Y es que desde pequeña el arte ha sido como un miembro más de la familia y no es de extrañar, en especial porque su madre, la actriz Marcia Saborío, se desenvuelve en el espectáculo.

“La gente debería ser menos espectador y actuar más”

“Tan solo hay que pensar que todas las cosas que queremos se pueden lograr. Todos tenemos sueños y objetivos por perseguir.”

Esa cercanía con el escenario la motivó hasta lograr hoy reflejarse en ocho cuadros pintados al óleo, donde está el sentimiento que existe entre el actor con su público y viceversa.

Para lograrlo, Arianna se dio a la tarea de visitar diferentes teatros nacionales y fotografiar las butacas, el escenario, las expresiones del público y lo que hay detrás de los grandes telones.

En eso se mantuvo entretenida varios meses y en enero y febrero se puso a plasmar sus ideas en el lienzo.

Sus cuadros –en los que toca también lo que se vive en el circo– están hasta el 25 de abril en el Centro Cultural de España, en barrio Escalante.

A sus 22 años, Arianna ya ha hecho dos exposiciones individuales y tres colectivas.

Su talento tiene mucho de natural y aunque de pequeña le gustaba el dibujo no fue hasta que cumplió los 16 años cuando tuvo la iniciativa de comprar lienzo, pinceles y ponerse a pintar en óleo.

Al poco tiempo conoció a la pintora costarricense Jeannina Blanco, quien le dio varios de sus secretos para trabajar con más estilo.

Con ella, dice Arianna, empezó a encontrarle más sentido a las luces, las sombras y el color. Además, empezó a incursionar en el mundo de la tiza pastel, el acrílico y la acuarela que a su criterio es una de las técnicas más difíciles, aunque ella enfatiza que todo es posible.

Claro, como bien dice esta mujer oriunda de Zapote, los que de verdad quieren pintar deben practicar y practicar para mejorar.

Ella, por ejemplo, se sienta frente al caballete tres o cuatro horas hasta que se siente satisfecha con sus trazos.

Arianna no le tiene miedo a los retos, y quiere hacer de su pasión una carrera.

Ya suma un total de 48 cuadros terminados y a cada uno de ellos le dedicó tiempo, tal y como lo hace una madre con sus hijos.

En el alma

Una vez que

toma el lienzo, Arianna Fernández, ya tiene pensando de antemano el tema que desea tratar y hasta el boceto lo tiene trazado.

Prefiere refugiarse en su estudio para pintar y se caracteriza por los relieves y las expresiones dramáticas. Le encanta que la gente interprete sus cuadros.

Foto: 1570516
Allen Campos /Al Día