Moravia.- Un nuevo barrio se sublevó ayer y elevó la voz ante la posibilidad de tener como vecinos a dos mexicanos acusados de narcotráfico, a quienes una jueza les otorgó casa por cárcel.
Con banderas, cánticos patrios y pancartas, vecinos del barrio San Martín, en San Vicente de Moravia, conocido como Colegios Sur, abandonaron sus casas y se ubicaron frente a la vivienda de un hombre de apellido Rodríguez, quien la renta.
Mientras más de 30 lugareños protestaban al mediodía de manera pacífica, tres horas después la Fiscalía presentó acusación formal en el Juzgado Penal de Pavas contra los dos mexicanos, de apellidos Martínez y Mendoza.
A ambos se les acusa del delito de posesión de droga para el tráfico internacional y penalidad del corruptor (habrían ofrecido dinero a un policía para que los dejara salir por Peñas Blancas, frontera con Nicaragua).
Los extranjeros fueron detenidos el 11 de octubre en ese sitio, cuando intentaban pasar por el puesto fronterizo con $80 mil.
La Fiscalía también acusó a un guatemalteco de apellido Monzón, piloto de la avioneta donde iban ocultos 177 kilos de coca.
Hoy a las 9 a.m. un juez penal de Pavas resolverá, en una audiencia oral y privada, si los extranjeros cuentan con una vivienda que garantice a la Policía su debido cuido. Ellos han sido rechazados por los vecinos de Las Orquídeas (en Goicoechea) y por los de Moravia.
Durante la diligencia también se analizará la solicitud del Ministerio Público de cambio de medida cautelar (prisión preventiva), alegando peligro de obstaculización y de fuga.
Sin opción de revisar casa
El viceministro de Seguridad, Celso Gamboa, aseguró ayer que minutos antes del mediodía un juez penal les informó que ya no inspeccionarían la vivienda que al parecer albergaría a los mexicanos. La ubicación sería revelada a la 1 p. m.
“No se pudo ejecutar (la inspección) por la acción efervescente de las personas que rechazan la presencia de estas personas, lo que produce un gran riesgo para todos”, aseguró.
Agregó que estaban listos para asistir con un equipo táctico que tenía la orden de determinar la existencia de mallas, barrotes y centro de población.