Publicidad

Magníficos

Navas dividió los corazones

El futbol le ha tendido una trampa inesperada a una buena cantidad de aficionados ticos, cuyos corazones han palpitado por el juego vistoso del Barcelona.

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

El futbol le ha tendido una trampa inesperada a una buena cantidad de aficionados ticos, cuyos corazones han palpitado desde lejos, pero muy fuerte, por el juego vistoso del Barcelona. Un golpe a sus emociones, una encrucijada en la vida de los muchos fanáticos azulgranas que entregaron sus amores a los de Cataluña.

La culpa la tiene Keylor Navas. Después de 102 años de historia madridista sin un tico en sus filas, nadie imaginó que llegaría el día en que alguien de acá se pondría la camiseta más odiada por los del Barcelona. Pero llegó. Y la noticia fue un detonante del ego tico, compartido por todos, sin importar la fidelidad entregada a uno u otro equipo en España.

Solo que una vez saboreado el dulce manjar del orgullo patrio, a los azulgranas locales se les instaló un incómodo enigma en el corazón. ¿Y ahora con quién voy?. ¿ Podría desear goles en la puerta de Navas si el rival es el Barça, o si la buena suerte de éste depende del infortunio del Madrid junto con su arquero nacido en Tiquicia?. ¡Uyyy!. ¡Qué duro es meterse a las Grandes Ligas del futbol!.

El hombre que nos hizo vibrar con sus atrapadas espectaculares en Brasil, al que los liguistas le perdonaron su pasado saprissista, al que todos rendían pleitesía, ahora se instaló en la Casa Blanca, la del super poderoso enemigo barcelonista. ¿Messi o Navas?. ¿Ponerse la camisa de Ronaldo, sin traicionar a Lionel? ¿Disfrutar el festejo del odiado rival solo por solidaridad con el guardameta con etiqueta casera?.

Por ahora, Casillas y Ancelotti se han encargado de posponer la angustiante decisión. Iker fue instalado en el marco blanco contra la opinión de la mayoría de españoles madridistas y de los anhelos de miles de ticos que quieren ver a su Navas en la mítica portería del todopoderoso de Madrid. De alguna forma el técnico italiano mantiene a salvo el corazón de los muchos que acá, lejos del glamur de la ciudad real, sueñan con el triunfo de Keylor, pero al mismo tiempo con los fracasos de su equipo.

La decisión parece estar tomado, por mayoría, aunque no unánimemente. Mientras Navas no juegue, el problema no existe. ¡ Viva el Barça!. El día que el tico se ponga de guardián blanco, le prestarán su corazón de fanáticos a él y, sin más remedio, al odiado rival de tantas jornadas de discordia. ¿Y si juegan el Barcelona y el Madrid?. ¡Pues que le vaya bien a Navas, pero que ganen los azulgranas!.

Otros, los menos, se han enfrentado a su propio corazón en forma frontal. Lo han encerrado y encadenado a prueba de nacionalismos. Rendidos al amor eterno incondicional, les resulta imposible un simple gesto afectivo por el archienemigo vestido de blanco, así tenga en su puerta al portero de las manos santas, que nos llevó al altar futbolero en el inolvidable Brasil de hace pocos días.

Para estos últimos, Keylor en la banca es una buena noticia. No hay que mitigar el odio, pueden dar rienda suelta a su antipatía madridista y disfrutar a placer de cualquier caída de Iker y su rebaño monárquico. Navas de titular, en cambio, significa un condicionante a sus emociones: No querrán verlo humillado, pero tampoco victorioso. ¡ Que los goles le caigan, pero que no sean malos!. ¡Que la derrota se concrete, pero no a costa del tico!. ¡ Que le gane el Barcelona, pero sin paliza!. Y todos, absolutamente todos, desde este pequeño país, le hemos declarado la guerra a Iker Casillas, deseándole la peor de las suertes, cada vez que una pelota va contra su puerta. ¡ Que se lo lleve el Diablo, para que Navas pueda instalarse en el cielo!.

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One: