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Baldazos

Eduardo Baldares, narra fútbol, béisbol, baloncesto y transmitiría ping pong con tal de relatar, su gran pasión...

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Futbol

Bryan Oviedo vs. Iker Casillas

FOTO: José Rivera

Iker Casillas, bicampeón de Europa, monarca mundial y eterno capitán del Real Madrid y la Selección Española, ha sido "ninguneado" por el patán de patanes; ha tenido que soportarlo no una ni dos veces, sino toda una goleada de patanerías.

El (i) luso que se fue por la puerta trasera del Santiago Bernabéu lo sentó, primero por Adán, ilustre desconocido, y luego contrató a Diego López para refundirlo a él, ¡al mismísimo "San" Iker!, en la banca.

Inclusive, con López operado... ¡No lo convocó para jugar el último partido del campeonato! Empero, el portero nunca mordió el anzuelo. No cayó en la trampa.

El innombrable se burló públicamente de su juego aéreo. Pero Casillas no perdió el glamour.

También dijo que se arrepentía de no llevar a López desde la primera temporada. Mas el caballero no se quitó la corbata.

Los caballeros nunca se la quitan... Aunque llueva, truene o nieve. El elegido cinco veces consecutivas Mejor Portero del Mundo, de 2008 a 2012, por el Instituto Internacional de Historia y Estadísticas de Fútbol (IFFHS) nunca perdió la cordura ni alzó la voz.

Otros lo defendieron de los exabruptos del fanfarrón, como Xavi Hernández, insignia del Barcelona: "en setiembre (de 2012) pedían el Balón de Oro para él y ahora parece que no cuenta para nada (...) No se lo merece. Me parece fatal", dijo sobre la suplencia de Casillas y los comentarios ponzoñosos del DT.

Pero Iker no dijo nada. Simplemente, respetó las órdenes del patrón. Malcriado, prepotente, insoportable... Pero patrón, al fin y al cabo.

Hoy, el patán de patanes se fue. Silbado. Abucheado. Insultado y fracasado. Y ahí está Iker Casillas, con el señorío intacto, ídolo de ídolos, presto para volver a colocarse la cinta de capitán y volar de palo a palo.

Con ese ejemplo tan conocido, por la trascendencia mundial de sus protagonistas, molesta más el berrinche de Bryan Oviedo contra Jorge Luis Pinto.

"Oviedo no está porque, desafortunadamente, no ha podido actuar en los últimos cuatro meses", argumentó Pinto, de forma respetuosa, sin demeritar en lo más mínimo al futbolista.

Tenga razón o no, es el seleccionador y está entre sus obligaciones decidir quién se pone la camisa roja. Además, falta un año para el Mundial... Mucho tiempo para recuperar el puesto.

Pero no. A la primera adversidad, despotrica: "Me parecía muy exagerado en el trato, ya que por cualquier cosa me regañaba", dijo al periódico Al Día. "Muchas veces me quería ir de las concentraciones (...) Hay cosas que a uno lo molestan, quizás más que todo las excusa", terminó de hundirse.

Y pensar que ahí estaba, a la mano, el ejemplo de Iker Casillas.

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