Publicidad

Baldazos

Eduardo Baldares, narra fútbol, béisbol, baloncesto y transmitiría ping pong con tal de relatar, su gran pasión...

ir a la lista de Blogs

Futbol Nacional

Conste que dijo 'piñazo'

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

FOTO: Archivo GN

Se fue, pero se queda.

Cómo olvidar el inigualable "Medford, Medford, Medford, ¡vamos Medford!, Medford, Medford... Medford... Goooo... Goooo... Gooooooool de Costa Rica" en Italia 90.

Imposible. O un año antes, cuando nos agarró desprevenidos en pleno mundial de Arabia Saudita 89, el primero de categoría sub20 que disputó la Tricolor, cuando Juan Carlos Arguedas estremeció el horizontal y "Pilo" disparó un inesperado... "¡piñazo!", ante el asombro de su compañero de mil batallas, Hernán Morales, y de inmediato le aclaró: "conste que dije piñazo", a lo que el comentarista respondió con un aliviado "aaaaah" (al menos, así lo recuerdo yo, bien pegadito al viejo televisor de bulbos de mi abuelo).

Pues sí. Desde los 80, fue mi ídolo, casi tanto o más que el portero Marco Antonio Rojas, héroe del Saprissa, pero que, en el ocaso de su carrera, también defendió la cabaña de mi querido Cartaginés.

Rojas se retiró cuando yo apenas tenía 14 años de edad, pero a "Pilo" seguí escuchándolo por años, lustros y décadas más, ¡hasta tener la bendición de ser su compañero de trabajo!, para aprender del más grande.

Y, entonces, allí, en Repretel, me dio la receta mágica de su éxito. "Simplemente, soy yo mismo. Al principio de mi carrera, vieras cómo me tiraban, ¡durísimo!, pero don Jorge Pastor Durán (qdDg), me dijo que no me preocupara, que siguiera con mi estilo, porque solo así podría triunfar".

Más sabio, imposible. "Al principio, todo lo que es diferente, como que choca, pero, con el tiempo, la gente se da cuenta que usted es auténtico y lo llega a apreciar. En cambio, al que se acomoda a un estilo, ¿cómo es que dicen ahora?, estándar, a esos nadie los recuerda, porque se vuelven del montón".

Esa originalidad inigualable, su forma de decir las cosas como son, sin pelos en la lengua, pero con la mejor intención, lo pusieron donde está: en el corazón de los costarricenses.

Gracias, "Pilo", por todas las alegrías y tristezas, éxtasis y colerones que compartiste con todos los ticos, alrededor de esa entrañable pelota de gajos, por "la hora Tatá", "cuidado con la varilla", "gaviotas van, gaviotas vienen", "zapatazo escandaloso" y por el "cañón".

Ahora, estás en las manos (y no de bananos) de tu amado Señor, Diosito, narrándole partidos en el Paraíso.

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

Archivo