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Baldazos

Eduardo Baldares, narra fútbol, béisbol, baloncesto y transmitiría ping pong con tal de relatar, su gran pasión...

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Paternidad y maternidad sobre México

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FOTO: Archivo

No tengamos miedo a decirlo. Hoy, en este instante, el futbol costarricense goza de una inédita superioridad sobre el mexicano. ¡Gócela!

Falta mucho para afianzarla, cierto. Históricamente los aztecas están a años luz, porque ya ganaron mundiales en categorías menores y un oro olímpico.

Pero no se vive del pasado. Menos en deportes. El futbol es el reino de lo presente y, hoy por hoy, Costa Rica goza de dos años de evidente jerarquía. Esa es una realidad apoyada en números y sería un desperdicio no disfrutar este momento.

En las eliminatorias 2013, Costa Rica le empató 0-­0 a México en el Estadio Azteca, pero jugó mejor que el "Tri". Luego, en el Estadio Nacional, le dio tremenda bailada al gigante del área, al que el 2-­1 le salió barato. Ese día, Costa Rica enterró a México, pero Estados Unidos lo resucitó gracias a su victoria sobre Panamá, que eliminó a los canaleros y envió a los aztecas al repechaje.

No se sabe qué fue más humillante para ellos, si el carnaval que montaron los ticos o haberse salvado gracias al favor de su archirrival histórico, el Tío Sam.

Llegó el sorteo y hubo quienes quisieron de gustar el dulce sabor de la venganza... ¡Antes de tiempo! Al conocer que Costa Rica se enfrentaría a tres campeones mundiales en su grupo, desnudaron su resentimiento. "¿Demostrarán lo que tanto han pavoneado?... que son los nuevos gigantes. Después que le ganan a México hicieron fiesta (sic), que demuestren ese gran crecimiento. Yo sí creo que se queda fuera Costa Rica", adelantó el periodista Rubén Rodríguez en Fox Sports.

El pobre quedó más enchilado que antes, cuando, ya en Brasil 2014, Costa Rica superó con creces la actuación mexicana, al finalizar su participación en el puesto ocho, en cuartos de final e invicta, luego de vencer a Uruguay e Italia y de empatar con Inglaterra, Grecia y Holanda.

La verde, en cambio, sucumbió apenas en octavos de final, estrellándose en su techo histórico fuera de México: el cuarto partido. ¡Pobre Rodríguez!

La buena racha se extendió a los clubes, por cuanto Alajuelense y Herediano eliminaron al vigente monarca de la Concacaf, Cruz Azul, y al bicampeón azteca, León, respectivamente.

Y, la cereza al postre, la cátedra que le dio la mayor femenina a México en el premundial de Concacaf, un 1­-0 que se quedó corto. Entonces, en el presente no solo gozamos de "paternidad" futbolística, sino de "maternidad". Es temporal, cierto... pero prorrogable.

En futbol, desaprovechar el momento para vacilar sanamente sería un desperdicio y una timidez enfermiza. Los triunfos son para disfrutarlos. Es como que España no hubiese celebrado su primer título mundial bajo un argumento como: "de por sí, Brasil, Italia, Alemania, Argentina y Uruguay tienen más títulos".

[Columna publicada en la edición impresa de Al Día el martes 28 de octubre de 2014].

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