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Baldazos

Eduardo Baldares, narra fútbol, béisbol, baloncesto y transmitiría ping pong con tal de relatar, su gran pasión...

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Wanchope y el serrucho

FOTO: EFE

Antes de marcharse, dolido por no continuar, soltó la bomba. Jorge Luis Pinto dijo que uno de sus asistentes (Paulo César Wanchope) había pedido su cabeza durante la eliminatoria.


"Chope" se sacudió. Explicó que, por el contrario, intercedió por el seleccionador cuando brotaban alarmas de rebelión dentro del seno de la "Sele", ¡incluso durante el Mundial!

Palabra contra palabra, muchos optaron por creerle a don Jorge Luis y, escondidos en el ciberespacio, auténticos hígados con teclado, vomitaron sus rencores contra Paulo César. ¡Sin pruebas!

Fue entonces que algún "valiente anónimo" creó el "meme" de Wanchope serrucho en mano, imagen que se repitió miles y quizás millones de veces en los muros de tirios y troyanos.

Los bien pensados, en cambio, optamos por creerles a los dos. ¿Cómo? Wanchope nunca mintió y Pinto se creyó el chisme de algún cizañoso. Por lo tanto, tampoco mintió.

Pero la imagen del asistente­carpintero prevaleció en la mente de muchos. ¡Injustamente!

Trotamundos del fútbol, solvente tras jugar sobre céspedes ingleses, españoles, argentinos, japoneses, estadounidenses y de ganar petrodólares qataríes, héroe de la tricolor sacudiendo mecates en eliminatorias, torneos regionales, continentales y dos mundiales mayores y, aunque muchos no quieran aceptarlo, "salva tandas" de Pinto cuando los jugadores se enfurecían contra el colombiano, Wanchope no tiene necesidad de serrucharle el piso a nadie.

Educado como es, se defendió y punto. Luego, se puso a trabajar como emergente de la mayor y ha cumplido a cabalidad. Primero, ganó la Copa Centroamericana en Estados Unidos, clasificándose a la Copa América Centenaria.

Luego, cosechó dos victorias en Asia (4­-3 sobre Omán y 3­-1 ante Corea del Sur), la segunda, muy meritoria. ¿Algún reclamo? Lo normal y poco relevante, porque sacó los resultados (como los desajustes defensivos ante los omaníes y el cambio de esquema táctico).

Ahora, se prepara para finalizar su etapa de emergente en Uruguay, para luego concentrarse en el siguiente paso de su carrera: la selección Sub-23, donde tiene la misión de volver a clasificar a Costa Rica a Juegos Olímpicos.

Cuenta con buena materia prima, pero, lo más importante, demostró que le resbalan los serruchos de las Redes Sociales... Esas láminas filosas y dentadas que, "curiosamente", brillaron por su ausencia tras la Copa Centroamericana y el convincente triunfo en Seúl.

¿Será que se montaron a la carroza de la victoria o que se les cayó Internet?

[Publicado en la edición impresa del martes 21 de octubre]

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