Publicidad

Baldazos

Eduardo Baldares, narra fútbol, béisbol, baloncesto y transmitiría ping pong con tal de relatar, su gran pasión...

ir a la lista de Blogs

Eliminatoria

"Estamos unidos" ganará

Estados Unidos no es Brasil ni Landon Donovan es Messi.

Los gringos son un equipo bueno de Concacaf, pero nada del otro mundo.

Donovan es un buen jugador, pero jamás un excepcional ni un superhéroe de historieta.

Con o sin Donovan, antes y después de Donovan, desde las eliminatorias hacia Italia 90, Estados Unidos siempre perdió en Costa Rica.

¿Hay hoy una gran diferencia? Los números, que nunca mienten, dicen que no. Solo hay dos puntos de diferencia en la tabla de posiciones (13 a 11) y, en gran parte, esa puntuación se debe al infausto partido de la nieve, cuando se jugó bajo tormenta y escarcha hasta los tobillos...

A la larga, aquella injusticia nos hizo bien, porque, desde entonces, el equipo impuso el "Estamos unidos" como su consigna, se convirtió en un solo motor y dejó de ser un rejuntado de piezas.

Bajo el zapato

Aquí, en nuestro follaje tropical, ni William Walker ni el Capitán América pudieron festejar.

1-0, camino a Italia.

2-1 y 3-2, rumbo a Francia 98.

2-1 y 2-0, hacia Corea – Japón 2002.

¡3 a 0, en ruta a Alemania 2006!

3-1, hacia Sudáfrica 2010.

Donovan ya vino y perdió 2x0 en 2001, y ocho años después cayó 3x1.

Tim Howard parece sólido en la Liga Premier, pero en Costa Rica se ablanda, al punto que se va de tres en tres cuando viene por eliminatorias (2005 y 2009).

Beasley también se fue goleado en esas mismas visitas, y, aparte de ellos, de la actual selección gringa ya habían salido golpeados de San José figuras como Oguchi Onyewu, Michael Bradley, José Francisco Torres, Jozy Altidore y Clint Dempsey.

¿Quién dijo miedo?

Estemos unidos contra Estados Unidos. La afición, con su apoyo incondicional desde el primer silbatazo, emanando vibras positivas para contagiar a los propios. Pero, por sobre todas las cosas, es clave que estemos unidos en la cancha.

Que la roja no sean 11 solistas desperdigados, ahogados en batallas particulares, inaudibles, sino una orquesta, sonora, poderosa sin silencios, potenciada por las 35 mil gargantas que cimbrarán la Tacita de Plata con cada gol (Amén).

Que los guantes de Keylor parezcan los de Gabelo, que el "Pipo" ponga aquello que ponía el "Chunche" y siempre ponen las gallinas, que Ruiz entre en la frecuencia de Cayasso, que Celso sea tan excelso como "Paté". Y Saborío... ¡Saborío!... que seás el digno sucesor de Morera, Fello, Errol, Coronado, Jara, Wanchope... (Amén, amén, amén, amén).

Pero, valga recalcar, que prevalezca el equipo, el grupo... La máquina. Porque, ¿qué hacen las piezas sin tuercas que las unan? Nada.

"Estamos unidos". Esa debe ser la consigna.

Archivo