Publicidad

Magníficos

Velocidad e ingenio

La velocidad es un ingrediente indispensable del futbol moderno pero por si sola no representa nada. Un jugador malo y rápido difícilmente sobrevivirá en un deporte que cada día es más vértigo.

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

Recientemente la FIFA dio a conocer la lista de los 10 futbolistas más veloces y sorprendió que el número uno es el ecuatoriano Antonio Valencia, volante del Manchester United. Ronaldo, Bale, Messi y Alexis Sánchez también están en el escalafón.

Eso me lleva a una reflexión: La velocidad es un ingrediente indispensable del futbol moderno pero por si sola no representa nada. Un jugador malo y rápido difícilmente sobrevivirá en un deporte que cada día es más vértigo, pero que no abandona su concepto básico de que la técnica y la imaginación son su salsa.En la lista no hay ningún mal futbolista. La completa Aaron Lennon (Tottenham), Theo Walcott (Arsenal), Wayne Rooney (Manchester), Frank Ribery y Arjen Robben (Bayern). Tesis confirmada: Hoy día es difícil ser un jugador de alto nivel sin velocidad.

Eso condenó al olvido a los vagabundos y a los geniecillos, quienes escudados en esa virtud de gambetear y sacar de casillas al adversario con la redonda, engañando, exponiéndolo al ridículo que significa pasarla en medio de sus piernas, hacerle un sombrero, una bicicleta o cualquiera de esos artilugios, se olvidaban de buscar la bola cuando el rival la tenía.Sobrevivieron los habilidosos con sacrificio, con despliegue físico, aptitud para marcar y recuperar terreno sin la pelota en los pies. Messi, Xavi e Iniesta son los prototipos de ese habilidoso moderno, que combina magia y esfuerzo para tenerlo consigo lo más pronto posible cuando el equipo pierde la posesión del balón. Hay que ver a ese tridente acosando al rival para quitárselo, como si no tuvieran otra virtud más que la de los viejos perros de presa, tipo Claudio Gentile, que se pasaban los 90 minutos respirando el mismo aire de su hombre a marcar.

A la destreza, velocidad y despliegue de todos los enlistados hay que agregarle un arma mortal en el futbol: la rapidez para pensar. Esa velocidad mental puede provocar que una pausa, un cambio de ritmo o una gambeta, sea tan letal como la más rápida de las corridas de Valencia, con el gas pegado a 35, 2 kilómetros por hora, como dicen que puede correr.

Esa mezcla explosiva de vértigo en los pies y agilidad en la cabeza, es por si sola el insumo principal de la receta moderna del futbol. Y si a ellos le suman la habilidad para conducir, la magia para frenar y engañar, la virtud de esquivar y marear, entonces emergen los genios como Messi y Ronaldo, los dioses de ese Olimpo donde sobreviven quienes corren, saltan y driblan.

En los años 60 un futbolista de primer Mundo corría entre 5 y 6 kilómetros en el partido. Hoy supera los 11 y roza los 12. ¡ El doble!. Pasó de ser el participante de un juego divertido a un atleta de la gran industria futbolera, obligado a producir espectáculo para el gigantesco escenario que se enciende con el control remoto.

Ya no puede esconderse, millones de ojos lo siguen y un séquito de asistentes mide sus aciertos, piques, pases y un largo etcétera que lo pone a prueba cada vez que sale al escenario.

Pagan por un desconocido inofensivo dentro de la cancha

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

Publicidad

Sondeo ¡Participe!

¿Marcará diferencia la ventaja deportiva en las semifinales del Torneo de Invierno?

Ver resultados

Publicidad