Publicidad

Magíficos

De patas vueltas y juego limpio

¡Sí en Costa Rica somos un montón de patas vueltas!

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

El presidente de la Federación de futbol, Eduardo Li, calificó de patas vueltas a los detractores de sus gestiones para detener el juego de la Selección en Denver. Dijo que muchos que no saben nada de futbol se dedicaron a criticarlos, cuando más bien ellos hicieron más de lo que debían.

Yo, que soy un patas vueltas (porque el ortopedista ha dicho que las tengo torcidas) pienso igual que muchos, que se pudo ejercer una presión diferente, no solo por la dirigencia, sino por los mismos jugadores y entrenador, enfrentando al árbitro y al comisario de forma tal, que cada uno de ellos se sintieran realmente obligado a tomar la decisión de continuar o no. Fue evidente que todo fue fácil para los dos.

Pero ese no es el punto. La investidura del señor Li debe estar a prueba de críticas. Muchas de las decisiones que él y sus compañeros han asumido no parecen haber sido tomadas con la cabeza, sino con las extremidades inferiores, y – que yo recuerde- nadie les ha dicho “patas vueltas”.

Hace poco estuvieron a punto de perder la organización del próximo Mundial Sub 17 de no haber sido por la intervención del Gobierno, que medió como garante del éxito en la construcción de las obras faltantes. No se ha enfriado aún la humillación de que fuimos objeto a manos de un grupo de jugadores Sub-20 que, primero fue incapaz ante Cuba de clasificar al Mundial y luego vino a unos Juegos Centroamericanos y tampoco pudo ganar la final. La decisión de quitar Carlos Watson, el técnico que inició el proceso, sin un motivo convincente, es responsabilidad exclusiva de los dirigentes de la Fedefutbol.

En uno y otro caso, podrían utilizarse epítetos mucho más despectivos que “patas vueltas” para referirse a las decisiones de los directivos del futbol. Y si en las redes sociales el aficionado se sobrepasa o dice las cosas con el hígado, eso no le da derecho a don Eduardo ni a sus compañeros a descalificarlos. ¡Mucho menos con la fragilidad de ese techo de vidrio!

Lo vivido en Denver no es un episodio aislado en el juego sucio del futbol. La FIFA, como organización, no sabe y no le conviene la práctica de esa regla. El negocio multimillonario que maneja el señor Joseph Blatter está muy lejos de asentarse sobre las buenas artes. El “Fair Play” es una imposición que los grandes directores del futbol han querido imponerles a los jugadores, pero que no la predican ellos.

Para la organización mundial del Futbol, es mucho más rentable que Estados Unidos clasifique. Más espectadores en la televisión, más y mejores patrocinadores dispuestos a invertir, más aficionados gastando en Brasil 2014.

¡Sí en Costa Rica somos un montón de patas vueltas!

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

Publicidad

Sondeo ¡Participe!

¿Marcará diferencia la ventaja deportiva en las semifinales del Torneo de Invierno?

Ver resultados

Publicidad