Publicidad

Me apunto al bateo

Cualquiera que juegue de pronosticador se expone al más grande de los ridículos.

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

Una modelo, quien reconoció no saber nada de futbol, derrotó a periodistas y técnicos en el arte de la adivinación. Demostró que en materia de futbol los vaticinios menos esperados pueden volverse realidad, y que los más lógicos suelen ir al basurero.

Cualquiera que juegue de pronosticador se expone al más grande de los ridículos. Sobre todo en un torneo donde ganan y juegan lindo los que no cobran salario, el entrenador de un equipo clasificado apuesta a los números que arroja la computadora para darle camiseta a cada jugador, y donde los “matagigantes”, como Santos o Belén, son capaces de sonrojar al León, el Monstruo y el Tigre.

Con esos antecedentes, que quise rescatar por aquello del “bañazo” al que me expongo, me tiro al agua, jugando de prestidigitador. Limón ya hizo lo suyo y terminó de cavar su suerte con el traslado al Estadio Nacional. Saldrá con las bolsas llenas, pero sin la final. No hay reproche, puso alegría y contundencia en la cancha.

En la otra serie está feo el vaticinio. Heredia es mejor hombre por hombre, pero me parece desordenado en lo táctico. Saprissa es la mamá de la inconstancia… Puede jugar lapsos de antología y terminar como el más malo de los malos, alumbra un día y al otro se le apagan todas las luces. Los morados tienen más armas estratégicas para impedir el juego alegre florense.

Pasan los de Casas, aunque si tuviera que apostar no invertiría ni un centavo. A favor de la Liga y Saprissa juega también una ventaja deportiva doble. Si empatan igual pasan a la final, y cierran en casa, donde la lógica –aunque no siempre los resultados- apunta en favor de los locales. La final ya es otra cosa.

La estrategia cuenta, pero más valiosa es la experiencia, el liderazgo y el temple. A Ramírez nadie le gana como estratega, aunque su visión del juego no sea compartida por muchos liguistas. Y colmillo sobra entre sus pupilos; casi todos desfilaron por tres finales recientes y siempre celebraron. Saprissa, que tiene muy buenos jugadores en proceso de estrellato, carece de la espuela que dan las horas futbol. Si esa es la final, mi favorito es la Liga, porque sabe administrar los tiempos de juego, amarra al rival con propiedad y casi siempre invierte lo que necesita para obtener el resultado. Si es Heredia también le apuesto a los del “Macho”.

Ahí no habría tanta diferencia en el millaje. Heredia es el campeón y tiene hombres de mucho colmillo. Pero es un equipo muy impetuoso, irresponsablemente alegre en su aventura de buscar el marco rival, y suele descubrir sus pies la taparse la cabeza.

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

Publicidad

Sondeo ¡Participe!

¿Marcará diferencia la ventaja deportiva en las semifinales del Torneo de Invierno?

Ver resultados

Publicidad