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MAGNÍFICOS

A ganar, como de costumbre

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Me gusta la actitud de Campbell. Él quiere ganar esta noche sin necesidad de amedrentar fuera de la cancha. Desea hacerlo con fútbol y se llena de fe. Si hay alguien que puede poner las cosas en su lugar es él, con su picardía, manejo y desequilibrio.

El desquite es estrictamente futbolístico. Y si queremos avasallar, que sea a punta de toque. Es decir, que se junten los que más saben con la pelota, Bolaños, Joel, Bryan y Celso, para que Costa Rica reclame la paternidad del partido y se acerque al Mundial.

El otro requisito de victoria es el carácter. Los futbolistas deben aportar su factor “H”. Hablo de firmeza, de ir por todas, de plantarse, de no arrugarse. Hay que ser como Marchena ante Careca, en el Mundial de Italia 90’, o como “Chunche” frente a Brolin, la noche mágica del 2-1 contra Suecia, en esa misma copa.

La paternidad sobre Estados Unidos se fraguó con una mezcla de tres componentes: fútbol, temple y apoyo irrestricto de la gente. Porque si las gradas del estadio Saprissa cimbraban, en la cancha los Lonis, Medford, Wanchope, López, Fonseca, Gómez, Centeno y Hernández, siempre tenían las respuestas que el juego requería.

Y esa combinación acabó con los Lalas, Cobi Jones, Wynalda, Reyna, Agoos, Cherundolo, Kasey Keller y, más recientemente, Landon Donovan. Este equipo que trae Jürgen Klinsmann no se diferencia de los que llegaron con credencial de favoritos en el pasado. Sampson, Arena y Bob Bradley vinieron aquí con sus estelares y jamás ganaron.

Y no debe ser diferente ahora. Por eso todos tenemos que hacer la tarea bien: el Profe Pinto con lo táctico, los jugadores en la cancha y la gente en las gradas. Sería un error reducir el potencial estadounidense a Donovan. Es una pieza importante, sí, pero la fortaleza del onceno es el conjunto. Ese equipo es robótico, se mueve en bloque, presiona, desarma y en dos o tres pases se sitúa en posición de gol.

Sin embargo, no es infalible. A los hombres del fondo “les duele” cuando los encaran pelota al pie y, en eso, Campbell tiene mucho que aportar.

Lo de Bolaños será clave: si se anima a hacer la suya, es decir, meter diagonales en los últimos 25 metros, podemos generar situaciones de gol. Y Bryan nos demostró en la eliminatoria pasada que estos partidos le sientan bien, porque en un par de genialidades nos adelantó en aquel juego en donde por errores propios, se nos fue el Mundial de Sudáfrica.

Que sea una noche plena, que la gente no pare de apoyar, que el equipo encuentre las respuestas, que la audacia se nos suba a la cabeza, que el talento y el carácter afloren. Esta noche jugamos arropados por la historia. Salgamos a ganar este partido, como de costumbre, como siempre. Y el premio será el Mundial.

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