Publicidad

MAGNÍFICOS

La Sele se puso el chonete

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

La Sele ofreció un recital de 45 minutos, que le bastó para despachar al repechaje a ese espectro verde que es México por estos días. Después se prendió en un festejo con la gente, que algunos futbolistas coronaron con una estampa típica: el chonete de lona sobre la cabeza, quizá para hacernos recordar su lazo con la esencia del ser nacional.

En el segundo tiempo del martes, el equipo mostró lo mejor que tiene: clase, carácter y un técnico inteligente y frío, insensible a las emociones que trepaban por la grada cuando se decidió por el ingreso de Saborío en reemplazo de Ruiz, para liquidar a un rival que ya no tenía con qué encarar el juego y empezaba a desmoronarse.

El cabezazo con red de Álvaro confirmó las presunciones previas del timonel colombiano y después lo que se instauró sobre la grama fue una partitura del toque para derribar la última cuota de orgullo de un equipo que ni siquiera sabe a qué juega.

Con el fervor instalado en las tribunas y la pelota serena en pies de Celso -ahora sí como conductor y guía- el equipo reclamó en el complemento los costados como sus pasillos favoritos para pisar con pretensiones de gol el portal de Ochoa.

La acción que terminó en el 2-1 definitivo y la jugada que tejieron luego Oviedo, Bolaños y Saborío, patentaron el verdadero nivel del equipo, su gusto por la pelota y el estándar estético que puede alcanzar una jugada cuando se monta el preámbulo de un gol.

A Cristian se le fue la anotación por un capricho del césped húmedo, que ladeó hacia fuera una pelota que el mediapunta quería pegada al poste. Y el gol fue un jugadón, por la sutileza de Campbell para habilitar a Gamboa, el pique y posterior pase con la técnica correcta para que Sabo la mandara de cabeza a la red.

Con ese dominio del espacio, el concepto y el sentido para juntarse y tocar, uno se ilusiona de cara al Mundial, confiado en que esas virtudes se reencuentren cuando nos toque medirnos a un peso pesado del planeta futbol, el año entrante.

Queda una emoción fuerte en medio: la elección de los 23 mundialistas. A uno le parece que no está seguro quién será el tercer arquero. La sola insinuación de Esteban Alvarado crispa a unos y entusiasma a otros. Está claro que por cuestiones futbolísticas debería ir, pero por razones morales hace rato se bajó del avión.

Otra duda está en el medio: ¿se decidirá el Profe a llevar un “10” clásico? Y si es así: quién es el candidato natural: ¿Mauricio Castillo o uno con más propensión al gol, como Diego Estrada, quien ni siquiera ha ocupado un lugar en el ciclo?Y la última: ¿cuál delantero acompañará a los inamovibles Saborío y Campbell: “Mambo”, “Chiqui” o Diego Calvo? El tiempo dirá…

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

Publicidad

Sondeo ¡Participe!

¿Marcará diferencia la ventaja deportiva en las semifinales del Torneo de Invierno?

Ver resultados

Publicidad