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Opinión

Comenzando con el final en mente

Herediano, Cartaginés y Alajuelense se han reforzado pensando en ganar en los dos torneos en que competirán, Saprissa pensando en el ataque para volver a la cúspide del futbol nacional.

El inicio de la pretemporada de los equipos de futbol de las dos principales ligas del país, la Primera División y la de Ascenso, comienza con una clara imagen de la meta final.

Esto implica que cada equipo y cada entrenador saben exactamente hacia dónde quieren llegar y establecen los pasos y medidas necesarias para ir en la dirección correcta. Cada técnico de estos equipos se vuelve tanto un gestor como un líder de manera constante. Importante aquí es la distinción entre gestionar y liderar.

Gestionar es: las cosas hacerlas bien. Liderar es: hacer las cosas correctas. Cada uno de estos equipos quiere siempre ser mejor que la vez anterior. Continuamente buscan cómo mejorar la plantilla de jugadores incorporando talentos, ya sea de las menores o jugadores procedentes de otros equipos.

Este punto va estar claramente influenciado por los medios económicos que disponga cada equipo. Los diferentes medios de comunicación van ilustrando a los aficionados, acerca de cuáles son las metas que se formulan los equipos: ser campeones, mejorar lo hecho en el anterior campeonato, clasificar, consolidarse o no descender. El punto de partida para valorar cuáles deberían ser las metas, sería una evaluación profunda de la constitución del equipo.

Con ayuda de medios técnicos, plantearle objetivos claros y concisos a cada jugador. Herediano, Cartaginés y Alajuelense se han reforzado pensando en ganar en los dos torneos en que competirán, Saprissa pensando en el ataque para volver a la cúspide del futbol nacional. Pérez Zeledón y Belén perdieron varios jugadores importantes.

Pérez perdió la columna central del equipo y ha invertido en cantidad para suplir estas bajas; Belén inició una renovación en su equipo, dejando ir jugadores que fueron regulares en los últimos torneos. La UCR incorporó una serie de jugadores de experiencia para buscar nivelar su equipo a las exigencias del campeonato de Primera División, el resto se mantiene estable con pocas salidas e incorporaciones.

Un momento propicio para la definición de los objetivos individuales y las metas colectivas puede ser a partir de la tercera semana de pretemporada, a esta altura los equipos prácticamente han definido su plantilla y generalmente tienen campamentos ya sea fuera o dentro del país, de esta manera los entrenadores podrán tener los jugadores a tiempo completo y con reuniones, tanto individuales como colectivas, ir creando conciencia de un estilo de juego, dejarles claro que se espera de ellos, como se va a lograr alcanzar los objetivos. ¿Qué salió bien? ¿Qué podría ser mejor?, para finalmente tener un plan que le permita alcanzar las metas propuestas.

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