Publicidad

MAGNÍFICOS

Con los tacos en el carro

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

Esta columna es para usted…

Sí, para usted que sabe lo que es jugar un partido de futbol en la calle ciega del barrio, donde los marcos son un par de piedras y en donde no hay saques de banda pues incluso los caños y las aceras son parte del terreno de juego. En efecto, para usted que se ha quemado las plantas de los pies, esquivado olas y cangrejos, y tragado arena corriendo detrás de una bola en alguna playa.

Correcto, para usted que ha forzado la vista al jugar ligas hasta avanzadas horas de la noche en una plaza sin luz eléctrica y, como si fuera poco, con un balón poco visible. Así es, para usted que nunca le ha dicho no a un reto porque esté lloviendo a cántaros o la cancha sea un pantano o un espeso atol de barro.

Eso mismo, para usted que al llegar a una plaza de pueblo no se aguanta las ganas de pararse en el borde de la misma y preguntar —a todo galillo—: “¿Con quién le doy?”

No podría ser para alguien más. Es para usted que se ha animado, aunque disimuladamente, a patear en la calle una piedra, un envase, una tapa de refresco o un bodoque tratando de anotar un gol en un marco imaginario.

Me gusta que sea así, para usted que ha jugado “Piedra, papel, tijera… un, dos, tres” en aras de definir quién escoge primero a los integrantes de su equipo de entre la barra de amigos.

De hecho, escribí estas líneas pensando en usted que ha participado en innumerables y acaloradas discusiones cuyo único objetivo es llegar a un acuerdo sobre si el gol fue válido o no. Tema recurrente en los partidos que se juegan sin árbitros ni guardalíneas.

No finja que no es con usted que sabe por experiencia propia lo que es embarrarse y frotarse pies, rodillas y muslos con generosas pelotas de Cofal o Zepol. Estoy seguro de que muchos lectores tienen claro que esta columna es para usted que ha saltado a la cancha con medias, pantaloneta y camiseta cuyos colores no combinan. La bien llamada moda “Caja fuerte”: solo usted conoce la combinación.

Para “usted, usted, usted” (como dice mi estimado colega Ignacio Santos) que en todas las navidades de su infancia y adolescencia le pidió al Niño, a Santa o a sus tatas una bola de futbol. En fin, para usted que siempre carga en la cajuela del carro, vaya a donde vaya, un par de tacos para jugar en cuanto se presente la oportunidad.

Esta columna es para usted… que no practica el futbol motivado por un millonario fichaje, un jugoso salario, la seductora fama o el afán de ligar una “modelo”, sino por el orgullo y placer de ser un mejenguero por vocación.

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

Publicidad

Sondeo ¡Participe!

¿Marcará diferencia la ventaja deportiva en las semifinales del Torneo de Invierno?

Ver resultados

Publicidad