Publicidad

MAGNÍFICOS

Soy un mal saprissista

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

Sí, lo confieso públicamente: soy un pésimo morado. Y eso que le he sido fiel desde 1972, lo he apoyado en las buenas y en las malas, asisto al estadio con cierta regularidad, puedo citar datos históricos y nombres de sus estrellas a través del tiempo, y tengo bandera, gorra, bufanda, jacket y jarra con los distintivos del “Monstruo”. Como ve, cumplo con muchos de los requisitos fundamentales para ser hincha del Saprissa, pero fallo en uno que es vital para muchos fanáticos: mi segundo club es, nada más y nada menos, que Alajuelense.

Cierto, como todo saprissista he celebrado a más no poder los triunfos en los clásicos y me he burlado sarcástica e irónica, pero respetuosamente (sin agredir la dignidad de nadie), de los liguistas cada vez que saborean la hiel de la derrota. Pero eso no ha impedido que me guste el balompié que practican los descendientes del más grande jugador en la historia del futbol tico: Alejandro Morera Soto. Solo para mencionar algunos nombres, he admirado el talento de Errol Daniels, Enrique “Quique” Vázquez, Alejandro González, Álvaro Solano, Omar Arroyo, Jorge White, Wilmer López, Raquel Ledezma, Javier “Zurdo” Jiménez y Rolando Villalobos.

Así como a otros que también han formado parte de las filas moradas: Óscar Ramírez (actual técnico de la Liga), Juan Antonio Cayasso y Róger Flores. Bueno, ¿y quién no admira a Mauricio Montero? Sé que para algunos amigos saprissistas esto es algo así como una blasfemia o una herejía (de hecho, me lo van a reclamar y cobrar), pero mi nivel de “envenenamiento” futbolístico no llega a tanto como para negar mi gusto por el futbol que siempre ha practicado la Liga: de toque, de pie a pie (para resumirlo de manera sencilla).

De hecho (y con esto preparo la leña y el fuego para mis estimados inquisidores) en los últimos años me ha gustado más el tipo y esquema de juego de los erizos que el de los tibaseños. Sueño con que algún día mi querido Saprissa retorne a aquel balompié alegre, talentoso y de toque que en algún momento de su historia cambió por el aburrido, ineficaz y desesperante pelotazo. En la final de este domingo voy con la Liga. Que me perdonen los morados (y los rojiamarillos).

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

Publicidad

Sondeo ¡Participe!

¿Marcará diferencia la ventaja deportiva en las semifinales del Torneo de Invierno?

Ver resultados

Publicidad