Publicidad

MAGNÍFICOS

Fin de semana inolvidable…

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

Este fin de semana pasado el futbol mundial vibró con un acento especial, uno que solo el llamado deporte rey puede proporcionar.

La final de la Champions League entre el Borussia Dortmund y el Bayern Múnich tuvo lugar en Inglaterra, cuna del futbol, pero este acontecimiento maravilloso entre los dos grandes germanos se extendió a toda Alemania y, por lógica geográfica y deportiva, a Europa y a toda la comunidad de la FIFA en el orbe.

En México, en el Azteca, la catedral del futbol mexicano, los equipos América y el Cruz Azul dirimieron sus problemas deportivos de manera pacífica y grandiosa con un epílogo digno de la mejor película de drama y suspenso, cuando en solo tres minutos el América empató la serie y, luego, a la hora terrible de los 30 minutos finales para desembocar, por inopia de goles, en el momento inhumano de los penales, el América demostró que en este deporte es posible lo imposible. El América, en una hazaña singular, le rindió al futbol uno de sus más hermoso tributos del que hablarán esta y muchas otras generaciones de amantes del futbol..

Y, en nuestro país, casi a las mismas horas, el Club Sport Cartaginés y el Club Sport Herediano, esencia misma de la historia del futbol nacional, ya casi centenario, repitieron las escenas vividas en México por el América y el Cruz Azul, con el mismo drama y parecido ritmo, vividos, también aquí, por todo el país. Al final, también por obra de los penales y la destreza de los lanzadores, el C.S. Herediano conquistó su vigésimo tercer cetro.

Lo descrito en esta columna es el drama externo de la final de un campeonato en Costa Rica, como lo fue el escenificado en Wembley, entre los dos gigantes alemanes, o en México, entre el América y el Cruz Azul, ambos con gloriosas añoranzas de un nuevo campeonato, pero lo dicho, lo espectacular, lo que se ve no logra ahondar en el alma de los aficionados. Me refiero a la celebración y al júbilo internos de la gente, en un ambiente de sana alegría, de respeto y disfrute familiar, que se ha de prolongar por muchos años más, como manifestación de un pueblo bueno y merecedor de lo mejor. No importa quién fue el campeón. Importa mucho más acrecentar estos valores éticos en alas del deporte, que también es sentido de lo humano y de la globalización de lo humano.

El futbol mundial vibró con un acento que solo el deporte rey da

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

Publicidad

Sondeo ¡Participe!

¿Marcará diferencia la ventaja deportiva en las semifinales del Torneo de Invierno?

Ver resultados

Publicidad