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Desarrolle la velocidad sin importar su edad

Los resultados de realizar un buen plan de entrenamiento aparecerán sin importar los años que tenga un corredor.

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Quizás usted sea de los corredores adultos que creen que ya no pueden ser más veloces sino que su mejoría se debe basar en aumentar la resistencia. Si lo considera así, está equivocado.

Así lo asegura el entrenador de atletismo Jonathan Quesada, quien explica que entrenar la velocidad no depende de factores como la edad de las personas.

“Cuando un entrenamiento se ejecuta correctamente los resultados se notan sin importar la edad del atleta. Sin embargo, por obvias razones los avances pueden tardar más tiempo que una persona joven pero lo importante es que sí se notan”, manifestó el especialista.

Cabe destacar que para que un adulto pueda realizar un entreno enfocado en mejorar la velocidad, debe tener desarrolladas ciertas capacidades físicas.

“Estos entrenamientos no son sencillos, implican muchos piques y cambios de ritmo. Los grupos musculares deberán estar fortalecidos y tener una buena condición física para poder asimilar adecuadamente este tipo de trabajos”, agregó Quesada.

Asimismo, los cuidados deberán ser más específicos. Por ejemplo, los masajes de recuperación luego de los arduos entrenamientos pasarán a jugar un papel aún más importante.

Según dijo el experto, la cantidad de este tipo de terapias post- ejercicios variará mucho dependiendo de la condición de cada atleta, empero, mínimo una vez cada 15 días debería recibirlas para garantizarse una buena puesta a tono de los músculos involucrados en la práctica deportiva.

Por otro lado, el descanso y la alimentación también serán muy importantes. La idea es que tenga un control absoluto de todo lo que rodee a su entrenamiento.

“Yo he visto cómo señores que empiezan a correr con un plan a los 50 años, al tiempo bajan los cronos y se vuelven mucho más veloces. Todo es un asunto de querer entrenar a conciencia”, manifestó el entrenador.

Ejemplo de un entrenamiento de velocidad

Luego de calentar y estirar empiece a subir el ritmo y corra por 10 minutos a una intensidad que represente el 50% de su máxima velocidad.

Ejecute cambios de ritmo. La cantidad y distancia de las series las dicta su entrenador. Utilice una proporción del 60 y 80% de su velocidad.

Corra entre cinco y 10 minutos a una velocidad que represente el 90% de su máxima capacidad. La idea es que le dé lo más duro que pueda.

Termine con un trote suave que se puede extender cerca de 10 minutos. La idea es que le ayude a tomar aire y a recuperar el cuerpo.

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