Publicidad

Embarazadas: ¡a sudar!

El ejercicio reduce los malestares propios del embarazo, mejora el ánimo y le da una buena condición física para la hora del parto

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

Hacer ejercicio durante el embarazo trae grandes beneficios para la salud de la madre y del hijo que está por nacer.

Cada vez más estudios lo confirman y es hora de que las madres empiecen a creerlo, no solo por su propio bienestar sino también por el de su bebé.

“Tenemos que partir del hecho de que una paciente embarazada es una persona normal, salvo que está en un estado metabólico diferente”, explica el doctor Luis Carazo, especialista en el tema.

A pesar de esto los mitos persisten y algunas mujeres temen que el ejercicio les cause complicaciones como parto prematuro, mal desarrollo del bebé o lesiones.

Sin embargo, en embarazos normales estas creencias no tienen ningún sustento, según lo confirma el Colegio Estadounidense de Medicina del Deporte (ACSM por sus siglas en inglés)

Más bien está comprobado que el ejercicio mejora la condición física de la madre, regula el aumento de peso sin comprometer el crecimiento del bebé y facilita la recuperación postparto.

Las embarazadas que hacen ejercicio también suelen reportar menos malestar general y menos vómitos, dolores de cabeza, dolores de espalda y calores que las embarazadas sedentarias.

“Los beneficios fisiológicos del ejercicio son innegables y deberían ser promovidos por todos los que cuidan de la madre”, concluye la ACSM.

Hágalo por su bebé

Un estudio reciente de la Universidad de Biociencias y Medicina de Kansas descubrió que el corazón de los bebés cuyas madres se ejercitaron durante el embarazo al menos 30 minutos, tres veces por semana, empezó a hacerse más fuerte comparado con los bebés de madres sedentarias.

La magia empezó a partir de la semana 32. Los bebés de madres activas mostraron menor frecuencia cardiaca y mayor variabilidad en la frecuencia cardiaca.

Ambos son indicadores de un corazón saludable y más eficiente. Estas ventajas continuaron al menos hasta el mes de nacidos los bebés, cuando se hizo la última medición, lo cual indica que los efectos permanecen.

El estudio también encontró que cuanto más ejercicio hacía la madre, mayores eran los beneficios para el bebé. Así que un poco de ejercicio es bueno, pero más es aún mejor.

“Hice ejercicio hasta el último día de embarazo”

Ana corrió hasta que la panza le pesó mucho, por ahí de los siete meses de embarazo. Luego siguió ejercitándose con bicicleta estacionaria y pesas ligeras hasta el último día antes de parir. Hoy es madre de dos saludables niñas, Valeria, de tres años y Mariángel, de cinco meses.

“Cuando uno se siente bien le tranfiere ese bienestar al bebé; a mí el ejercicio me ayudó muchísimo durante el embarazo y luego a recuperarme”, cuenta Ana, que se mantuvo entrenando de cuatro a cinco veces por semana en sus dos embarazos.

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

Parque Viva

Publicidad

Publicidad

Blogs

Publicidad