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Salud Deportiva

Educación sobre las fracturas de tibia y peroné

En la mayoría de las ocasiones la lesión se presenta en la zona cercana a la rodilla o en la zona próxima al tobillo.

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Ana S. Certad es médica especialista en lesiones deportivas. Teléfono 22-90-01-29 / email: saluddeportivacr@gmail.com

Las fracturas son lesionesque están a la orden del día en la vida de un deportista. Se conoce como fractura a la pérdida de la continuidad del hueso o el cartílago y ésta tiene varias formas y clasificaciones; sin embargo nos enfocaremos por áreas e iniciaremos con las fracturas de tibia y peroné.

La Tibia es el hueso más largo de la pierna y el que relacionamos directamente con la “espinilla”. Su parte superior presenta dos carillas de hueso y cartílago que se articulan con el fémur (hueso del muslo) encajando para conformar la rodilla, mientras que su cara inferior forma la prominencia interna del tobillo. La tibia es el único hueso que soporta el peso de la pantorrilla. El peroné se sitúa de forma paralela a la tibia y es más delgado que ésta.

A diferencia de la tibia, el peroné no soporta peso y no forma parte de la articulación de la rodilla.

Normalmente la fractura de estos dos huesos se produce en forma conjunta. En la mayoría de las ocasiones la lesión se presenta en la zona cercana a la rodilla o en la zona próxima al tobilloproduciendo un desgarro de los tejidos de la piel por los mismos fragmentos del hueso roto; esto por ser una estructura con poco tejido blando que lo recubra.

La principal causa es debida a un impacto o fuerza directa sobre la zona (golpe o choque); o bien por una torsión lo suficientemente fuerte que recae sobre el hueso partiéndolo. En este caso cualquier tipo de deportista se encuentra ante la posibilidad de sufrir una fractura, sin embargo, para efectos de nuestra sociedad, donde más podemos ver este tipo de fracturas es en el futbolista.

El dolor; la incapacidad para caminar, soportar peso o movilizar el miembro; deformidad de la pierna; inflamación con posible hemorragia interna (si fractura no es con hueso expuesto); desgarro de la piel (en caso de que el hueso sí esté expuesto); y posible pérdida de la sensibilidad de la pierna por afectación de algunos nervios son los principales signos y síntomas que el atleta presenta cuando se encuentra frente a este tipo de lesión.

No debemos alarmarnos si presenciamos un episodio de este tipo. Para una mejor respuesta de la lesión lo indicado es: inmovilizar de inmediato, si hay sangrado o hueso expuesto es recomendado generar presión sobre la zona o realizar un torniquete con algún pedazo de tela a la mano; mantener a la persona estable y tranquila y trasladar pronto a un centro médico cercano si no se ha presentado aún la Unidad de Auxilios al sitio.

Una vez que se haya tratado la lesión ya sea de manera conservadora o quirúrgica su recuperación puede rondar de las 3 a 15 semanas asociado a una terapia de rehabilitación adecuada.

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