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Fuera de la cancha

El Herediano David Patey no le teme ni a la muerte

Trabaja desde niño, no le teme a la muerte y adora el chifrijo. Así es David Patey.

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El Torneo de Verano trajo consigo muchas sorpresas. Una de ellas fue un “gringo” amable, risueño y locuaz. Su nombre: David Patey o como dicen muchos “el salvavidas herediano”.

Sacó a flote al conjunto rojiamarillo del foso económico en el que estaba. Su habilidad para los negocios le ganó el reconocimiento y su simpatía, el afecto.

Esos son rasgos que florecieron en 36 años de vida, pues la necesidad de apoyar a su madre y 10 hermanos llegó a los 8 años. Su padre, un pintor de profesión, perdió la vista y todos en casa se subieron las mangas.

“No me quejo, estoy agradecido por las bendiciones”, expresó el presidente del Herediano, quien recordó que a los 13 años ganaba $3,30 en un restaurante chino lavando platos. Un año más tarde llegó a la construcción junto a sus hermanos mayores y a los 16 años ya era maestro de obras.

Aunque era trabajador, no le hacía el feo a una fácil transacción.

“Un señor me dijo un día que le cortara un pedazo de hierro en partes pequeñas y me pagaba $100. Fui donde un compañero de la clase de metales del colegio y le dije que si quería ganar $20 cortándolo. Me gané $80 sin hacer nada”, recordó mientras su carcajada hacía eco en la oficina.

Será esa la razón por la que este padre de cinco hijos y amante del chifrijo ve en el trabajo la más sencilla y fiel diversión.

No posee listas pendientes por cumplir. Tampoco le teme a la muerte, por el contrario, tiene todo listo y al día por si Hades toca a su puerta sin previo email.

David es hombre de decisiones firmes, nadie las toma por él, aunque en casa todo se negocia.

Para este impulsivo y afectuoso empresario la familia es sagrada y no descarta darle la bienvenida a otro pequeñito en casa, aunque esa decisión la tiene su señora, con quien disfruta los viernes de su tiempo en pareja.

“Vamos al cine y a comer, esos momentos son sagrados”, confesó David quien posee una pizca de romántico.

Para él la vida no es sinónimo de complicación, la suya es feliz y completa, conoce sus desafíos y dilemas, los acepta y sigue adelante. Aunque llegó como una incógnita a la cancha, remató como el goleador de la temporada.

Le gusta: Tener el celular de moda, pero en ropa no es fan de marcas

Quiere: Visitar Israel y empezar a hacer algún ejercicio.

Maña: No se acuesta antes de las 11 p. m. Lo hace al mismo tiempo que su esposa o viceversa; nunca se va uno antes que el otro a dormir.

Ve: Mucha tevé, en especial los “reality shows“. La serie “24” le encanta.

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