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Olman Vargas: 'Solo Dios hizo que no perdiera la fe en volver a jugar'

Olman Vargas agradece los piropos de la afición femenina, pero no se toma a pecho ser llamado el galán del Team

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Olman Vargas “De chiquitillo siempre me porté bien, porque el castigo era no dejarme jugar futbol”

Su encanto lo convierte en el yerno que toda suegra anhela. Será por eso que en su regreso a la cancha, tras cuatro meses fuera, Olman Vargas se lleva los piropos de las fanáticas que acuden al estadio.

Una situación que lo ruboriza un poco, porque siempre ha sido tímido. “Es que así soy yo. Ni siquiera fui novierillo de adolescente. Además estaba concentrado en el futbol”, contó el jugador, quien entró a la lista de los futbolistas más guapos que elaboró el espacio “Intrusos” de canal 11.

El delantero no ha destacado por ser noviero, lo suyo son las relaciones formales. Actualmente mantiene una con la conocida modelo Tasha Hines, lo que denota su buen gusto también.

Con respecto a la lista, Olman asegura habérsela tomado con humor y no muy en serio. “Es bonito que la gente te vea en un plano distinto al deportivo”.

Su misma personalidad le impide tomarse a pecho las bromas sobre ser el galán del Team. Siempre ha sido centrado y tranquilo, añade el deportista, quien además es hogareño. La imagen para él es importante y la protege.

Para Olman, la principal fuente de entretenimiento es simple, las películas. Ojalá las de comedia y acción con actores como Adam Sandler y Dwayne Johnson.

“Por supuesto todas las de superhéroes las veo. Estoy esperando la nueva de Transformers”.

Haría motocross

Olman asegura estar chapado a la antigua, como se dice popularmente. Para él, el matrimonio es para toda la vida y no cree en “probar” antes viviendo con su pareja. “Eso es una charlatanería y creo que es falta de compromiso”, afirmó el florense.

Él se considera sentimental, su familia lo quiebra con facilidad. Ellos son su principal apoyo y son muy unidos. De sus padres aprendió valores, así como la religiosidad que es la base de su vida. “Yo soy católico. Voy a misa, tengo mi escapulario y la estampita del Corazón de Jesús”.

Sus creencias fueron claves en su recuperación. Jamás valoró la posibilidad de no volver a jugar tras sufrir de pubalgia, pese a que se sometió a tratamientos tan dolorosos como las ondas de choque. Para Olman el sueño de ser futbolista se mantiene, aunque entre risas asegura que algún día cuando cuelgue los tacos le gustaría probar en los motores.

Olman Vargas

“De chiquitillo siempre me porté bien, porque el castigo era no dejarme jugar futbol”

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