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Futbol nacional

Así es Randall Poveda, árbitro que pitará la final nacional en Heredia

Randall Poveda sumará este sábado su quinta final nacional, en el partido entre Herediano y Cartaginés.

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FOTO: Archivo

Fuerza de búfalo y vista de águila. Esas son las dos habilidades que confía tener el árbitro central Randall Poveda, para dirigir el juego de la final nacional entre Herediano y Cartaginés, el próximo sábado.

No cree en amuletos o suerte, su fe la deposita en Dios, a quien se encomienda para enfrentar los juegos de todos los fines de semana, y este no es la excepción.

"Es un juego importantísimo, son dos equipos que tienen una gran afición y que esperan títulos desde hace mucho, a pesar de que Herediano ya tuvo uno. Existen elementos diferentes y sabemos que tenemos una responsabilidad de hacer un gran trabajo", asegura el también asistente técnico de salud desde hace 23 años en la Caja Costarricense del Seguro Social.

Las finales no son nuevas para Poveda, quien sumará la quinta en su currículo, y probablemente esa experiencia le permite manejar el estrés y contar con una semana previa bastante normal.

"Sabemos la responsabilidad que hay en nuestras manos, pero para serle sincero la semana es igual; dentro de mi trabajo y en mi familia he tenido motivación. No se si será por los años, sí manejo un poco de ansiedad, pero le puedo asegurar que no me estreso, y lo que siento es una alegría".

Eso sí, horas antes de un partido que define a un campeón la dinámica cambia un poco. Sobre todo porque los cinco árbitros se concentran. Momento oportuno para hablar del juego, pero también para distraerse.

"Cuando ya estamos propiamente en el camerino llegamos a lo que corresponde y a prepararnos psicológicamente. Siempre hago mi devoción, y me separo del grupo por unos minutos".

Además, al réferi nacional le gusta escuchar música cristiana antes de salir a impartir justicia.

"Llevo una grabadora a todos los partidos y pongo en el camerino música porque es una forma de motivarme".

A pesar de vivir el futbol desde la posición más "incómoda", este vecino de Coronado afirma que en su casa, sus dos hijos (Alberto de 14 y Randall de 20) disfrutan del deporte rey, aunque en ocasiones su posición de réferi ha provocado diferencias con ellos.

"Muchas veces hasta mi hijo mayor se ha enojado conmigo porque el equipo de él ha perdido, pero no puedo hacer nada porque yo solo llego a hacer mi trabajo", recordó Poveda.

El trabajo que tiene por delante, junto a sus compañeros Octavio Jara, Osvaldo Luna, Pedro Navarrao y Asdrúbal Alvarado, no es fácil, pero confía en su fuerza de búfalo y su vista de águila.

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