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Pepe y Ramos

Los centrales del Madrid no han sido expulsados en este año

Pepe: “Casi en el 60% de los  partidos no cometo faltas, pero  cuando la hago  parece que he matado a alguien".

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Pepe y Sergio Ramos tienen fama de rudos. Se la ganaron a punta de jugadas bruscas, como cuando Pepe minimizó a patadas a Francisco Casquero del Getafe en un juego del 2009, por lo que recibió 10 partidos de castigo.

Ramos, por su parte, se ganó la roja en 2010 tras golpear a Carles Puyol del Barcelona, en la semifinal de la Liga de Campeones.

Pero algo cambió esta temporada y esos defensores del Real Madrid están invictos: son como angelitos y no han sido expulsados.

En lo que va del torneo acumulan apenas cinco cartulinas amarillas, tres de Pepe en 10 juegos y dos de Ramos en 11 partidos.

En el apartado de faltas, Ramos es el sétimo en la Liga con 23. Dos faltas por partido es un buen promedio para un tipo rudo que juega en una posición en que, a veces, hay que tumbar al rival con tal de evitar un gol.

Pepe ni aparece en el ranquin de los 20 jugadores con más faltas.

De hecho, el portugués no es expulsado desde el 17 de diciembre del 2011, cuando acumuló dos tarjetas en el campo del Sevilla, en un partido que los blancos ganaron 6-2, en la jornada 17.

Pepe ha sido expulsado en cinco ocasiones, dos en la Liga de Campeones de Europa y tres en sus cinco temporadas de Liga Española. En los torneos del 2007-2008 y 2009-2010 no tuvo al frente una cartulina roja.

Aunque no tiene la fama del merengue, Gerard Pique ha sido expulsado el mismo número de veces, todas en el torneo local durante las cuatro temporadas que ha estado en el Barcelona.

Caso contrario es el de Ramos. El sevillano se fue al vestuario con antelación en 11 ocasiones.

Desde el 2005, que llegó al Madrid, es sancionado al menos una vez por temporada.

Eso sí, ambos parecen no incurrir en faltas alteras cuando defienden la bandera de sus países, pues no han visto la roja en juegos de selecciones.

Antecedentes

La conducta de angelito tampoco es una visa para que la polémica deje a Pepe, a quien le cantan “asesino”, “asesino” en el Camp Nou del Barcelona.

El defensor y Sergio Ballesteros, capitán del Levante, al parecer se dieron de golpes en el vestuario tras el juego del 11 de noviembre, pero el Real Madrid salió a defenderlo.

“El futbolista del Real Madrid tuvo siempre una actitud ejemplar en la misma línea que la del resto de sus compañeros”, consignó el equipo.

Esto podría ser otro espectáculo del zaguero, que bajo la tutela de Jose Mourinho se acostumbró a ser el tipo malo.

¿Será que ahora son angelitos? Por lo menos lo números y el Real Madrid dicen que sí.


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