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Atletismo

El precio de ser los mejores

La necesidad de subsistir impulsa a los kenianos, como Leah e Isaac, a dejar su patria y correr por el mundo. Hoy se ganarán el pan en nuestro país.

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Se mueven por el mundo imponiendo récords y sorprendiendo a propios y extraños en el atletismo.

Mucho se dice de Kenia como la potencia mundial, junto a Etiopía, en pruebas de fondo, pero muy poco se conoce de la historia de estos atletas y lo que los mueve a competir en el más alto nivel.

Leah Jebiwot e Isaac Waweru, quienes hoy participarán a partir de la 1 p. m. en la Maratón Internacional San José compartieron con Al Día, su vida y experiencia.

Aunque muchos han intentado conocer los secretos del éxito de los kenianos ellos solo lo resumen en que es “un regalo de Dios” y que la necesidad es un gran peso.

Para darles un mejor futuro a sus cuatro hijos, Jebiwot, de 33 años, dejó su país hace cuatro años, los mismos que tiene de correr y lo hizo por necesidad.

“Nunca había corrido. Mi hermana estaba en México y me invitó a que formara parte de un equipo, me dijo ‘tu también puedes correr”, detalló.

La atleta accedió pero sabía que para sobresalir debía dejar su país. En su primer año solo se dedicó a correr 10 kilómetros, al año siguiente se lanzó a la maratón.

“Esto es muy difícil, duele mucho dejar a mis hijos y esposo pero es necesario para subsistir. Trato de viajar a mi país dos veces al año”, explicó la africana.

Leah vive en Zacatecas, en México, ciudad con condiciones muy similares a su natal Eldoret, ambas a 2.600 msnm.

Las carreras a la escuela

Isaac Waweru, de 25 años, inició profesionalmente en el atletismo hace cinco años, pero desde pequeño, por obligación, tuvo que empezar a correr.

Su casa, en Nakuru, quedaba a seis kilómetros de la escuela, por lo que cada día le tocaba recorrer 12 km. “No había otra que correr para ir y volver de la escuela porque necesitaba llegar a la casa a ayudar a mi mamá a cuidar las vacas y a cultivar trigo y maíz”.

Según Waweru, en Kenia no hay mucho empleo por lo que ven en el atletismo una oportunidad muy grande para crecer.

“En mi país hay muchos corredores, es una tradición. En la mañana salen a correr cientos de cientos de atletas y de niño, lo único que quieres es correr bien para tener futuro cuando seas grande y ganar bastante dinero”.

Isaac asegura que anualmente puede percibir entre $20.000 y $30.000 (entre ¢10 y ¢15 millones), de los cuales alrededor del 70 por ciento lo envía a su familia.

“Hoy en día jóvenes de 15 o 16 años dejan Kenia porque saben que correr les deja mucho dinero. Esa es la realidad de mi país”

Isaac Waweru

Maratonista de Kenia

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