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Mundial Brasil 2014

El Patito Feo y la Sele

Cuando Hans Christian Andersen escribió el Patito Feo, en 1843, jamás sospechó que su cuento serviría de metáfora por siglos a todo tipo de historias, y mucho menos las mundialistas. Ni siquiera existía oficialmente el futbol. Pero inevitablemente, el pato… (no el Pato Fillol, ni el Pato López; el Pato Donald definitivamente no, pues lo expulsarían a la tercera rabieta)… aquel pato representa a selecciones vistas con algo de menosprecio. La nuestra, por ejemplo.

¿Pesimismo? Todo lo contrario: la ilusión de ser el cisne.

Es un asunto de huevos. ¿De qué huevo salió cada uno de nuestros jugadores? ¿De un huevo de pato o de un huevo de cisne? Algunos, como Joel Campbell o Bryan Oviedo, desde ya están deseando enfrentarse a Inglaterra. Estoy seguro. El marcador se verá después. Por ahora basta con decir, como titulamos ayer una de nuestras notas, ¡Qué lindo es ser el Patito Feo!

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