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OPINIÓN | Futbol Nacional

El futbol no fue injusto con el Saprissa, fue grosero

Las vacaciones tempraneras en las tiendas moradas son una falta de planificación y no una injusticia, como lo califica el presidente Juan Carlos Rojas.

FOTO: Alonso Tenorio

El futbol no sabe de justicia. Hay capítulos en la historia de este deporte que lo afirman.

En una historia reciente tenemos la trastada de Mourinho y el Inter de Milán que eliminaron a la maquinaria del Barcelona en el 2010 de la Liga de Campeones de Europa. No podemos ser de memoria corta. El portugués sacó una ventaja en su estadio (derrotó a Guardiola 3-1) y, en España, maniató el estilo vistoso y de posesión de Lionel Messi y su banda. Al final, salió con el pase a la final bajo el brazo. ¿Injusto? No. ¿Funcional? Sí.

Rónald González terminó reprobado en su primer exámen. En el Verano terminó eliminado por la ventaja deportiva que obtuvo el Cartaginés en la fase regular. Con otro fracaso más en la lista, el Saprissa inició el segundo semestre del año con el pie en el acelerador. Aprovechó el Torneo de Copa y se lo llevó de forma invicta.

Para el Invierno, logró un invicto de 14 jornadas, hasta ese momento del camino fue el más goleador y muchos lo colocaron en los juegos finales. Otro tanto dudó sobre cuánto tiempo podía alcanzar la gasolina.

La llegada de los vientos alisios en noviembre se trajo a pique el vuelo morado. Las lesiones se convirtieron en "epidemia". Seis jugadores que conformaban la columna vertebral del equipo pasaron a llenar la clínica morada. La respuesta para ese bache aún no tiene respuesta en Tibás.

Lo que sí es un hecho es que las vacaciones tempraneras en las tiendas moradas son una falta de planificación y no una injusticia, como lo califica el presidente Juan Carlos Rojas.

El mes anterior dejó en clara evidencia que el plantel de González era liviano, que no tenía soportes que respaladara a los pilares. Y eso no es injusticia, se llama falta de visión.

El último juego en el Morera Soto tampoco fue injusto. Alajuelense accedió a la final porque logró el plus que da la ventaja deportiva, pero eso se gana y no es un regalo. Por lo tanto, no es injusticia.

Lo que sí es cierto es que el futbol fue grosero con el Saprissa, quien tuvo el cartel de favorito en la mayoría del torneo. Voló alto y la caída fue dura, pero no injusta.

*Este texto corresponde a una columna de opinión  .

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